Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog

Archivos

2011-11-24T11:57:00+01:00

SOY LACTIVISTA

Publicado por La ventana de Ana Pascual

amamantarHace dos semanas mi marido y yo fuimos a cenar a un restaurante con nuestra nena, cuando ella terminó de cenar, me la puse al pecho, de repente, una camarera se quedó mirando, se acercó y dijo: "Mira ¡¡que vicio tiene con la teta!!". ¿¿¿¿CÓMOOOOOO????!!!!! Nos quedamos a cuadros.


¿Un bebé puede tener vicios? 


A las madres que amamantamos más allá de los 6 meses se nos acusa con frecuencia de muchas cosas, por ejemplo, de ser nosotras las que tenemos la necesidad de hacerlo y no tanto nuestros hijos los que lo necesitan, de no dejarles “crecer”, de que nunca serán autónomos, de que los acostumbremos y que no quieran más que teta, de no permitir su individualización, de que no duermen bien por el vicio de la teta, de si comen poco de otros alimentos: “claro con tanta teta”, si son menuditos y están en un percentil bajo: “si solo toma teta como va a crecer”, si son gorditos: “le das demasiada teta”, he oído mil barbaridades de este tipo, y la verdad que al hecho de nutrir a tu hijo en tu regazo y darle alimento, amor y calor, no le veo lo malo en ninguna parte. De todo esto que he nombrado anteriormente, absolutamente nada se corresponde con la realidad, mi hija crece perfectamente, con total normalidad, no está "viciada" porque solo me la pide por la noche o cuando tiene mucha hambre, tiene mejores cosas en las que pensar como jugar y explorar, duerme 12 horas seguidas, mi hija está en la media, es la niña más sociable y simpática que conozco y se vuelve loca con la comida, jamás ha perdido el apetito.

 

Soy consciente de que esto es un tema que puede generar un millón de debates y opiniones, pero yo voy a dar mi opinión sobre esto con el mayor respeto posible, tanto para las mamás que dan o han dado lactancia materna o artificial como para las que han dado 2 meses, 5 años o más.

 

Este tema merece todo mi respeto para todas. Por supuesto.

 

Para empezar, diré que el tema de la lactancia es sumamente íntimo y personal y la decisión de darle pecho como no, debe ser elección única y exclusivamente de los papás, aunque casi más de la mamá, porque al fin y al cabo, nosotras llevamos el peso de esa decisión. Y si nos decantamos por la lactancia natural, somos nosotras las únicas que tenemos que "llevarlo".

 

Hay un millón de circunstancias que nos hacen llevar a tomar una decisión u otra, lo que si debemos saber es que si decidimos dar artificial, respecto a eso, no valen arrepentimientos, porque no hay vuelta atrás. Sin embargo, con la lactancia materna sí puedes cambiarla.

 

Yo oigo opiniones de todo tipo y pienso que todo el mundo debería de ser respetuoso con este tema, tanto si das lactancia artificial, como materna, y por supuesto, estés el tiempo que estés dedicada a ello.

 

Hay veces, que me siento cohibida a la hora de dar el pecho por el revuelo que se genera. Pero me importa bien poco, de hecho sigo haciéndolo, hoy mismo en la sala de pediatría del hospital, estaba con mi niña y como era la hora de comer y aún no había comido, me ha dicho "mamá teta" y me he puesto a darle con toda la naturalidad, pues la gente mira sorprendida, y a mi tampoco deja de sorprenderme, que en el siglo en el que estamos, las personas todavía miren alucinadas por el hecho de dar el pecho a un bebé de 15 meses, me dicen siempre que es "curioso o raro". Bueno, eso es lo más fino, más de una vez cuando me preguntan cuando voy a dejar de dársela, respondo automáticamente: "En unos cinco minutos".

 

Más de uno se preguntará que es el LACTIVISMO, pues os lo presento: "El lactivismo es la defensa del derecho del bebé/niñ@ a ser amamantado y de la madre a amamantar, a demanda, en cualquier lugar, sin miradas ni comentarios de desaprobación y hasta que el niño lo desee."

 

Es evidente que yo me decanté con la lactancia materna exclusiva. Y aunque es más duro porque no tienes tiempo practicamente de nada (sobretodo al principio). Para mí, es la expericiencia, más gratificante, entregada y generosa que puede hacer una madre con un hijo, después de dar a luz.

 

Supongo que más de una madre que esté de acuerdo conmigo, en los motivos que me llevaron y me llevan a dar el pecho, de la manera más natural posible, sin presión de ningún tipo, dejandola fluir.

 

bebe-mamando-grande.jpgEs increíble que el cuerpo de una mujer, no sólo puede gestar y dar a luz un bebé, si no que también tiene la capacidad de nutrirlo con el mejor y más completo de los alimentos porque su composición se modifica de acuerdo con las necesidades de ellos. Además, lo único que tenemos que hacer es comer y alimentarnos bien, el cuerpo se encarga del resto. La leche nunca es igual, no es igual la primera semana de vida de nuestro bebé, tampoco, los primeros meses, menos aún cuando han pasado los meses a partir del año. Se va adaptando a las necesidades nutricionales del bebé. Encima, no se acaba nunca (hay casos en los que sí, pero son los mínimos), siempre está lista para tomar, a la mejor temperatura y el envase es el más calentito y amoroso que puede desear cualquier bebé.

Le estás dando anticuerpos, que le protegen de las enfermedades. Mi hija jamás ha cogido ninguna enfermedad, excepto moquitos y algunas décimas de fiebre debido a los dientes. Aunque también diré, que no es mágica y hay casos que me tocan muy de cerca, que por más lactancia que des, no previene algunas enfermedades.

Me encanta mirar su cara de satisfacción y felicidad cada vez que le ofrezco, me encanta que me la reclame cuando le apetece.

Para mí, es un chollo. Cuando me pedía por la noche, no tenía que bajar a la cocina a preparar ningún biberón. Es algo exclusivo de la mamá y su pequeño/a, algo que nadie más puede realizar, esos ratitos nos los regala la naturaleza para poder disfrutar de nuestros bebés, como nadie más.

 

Mirando un estudio reciente, he podido ver que el 80% de las embarazadas, esta dispuesta  dar el pecho a su bebé durante los primeros meses de vida. Osea, que la mayoría nos decantamos por ello.

 

Es cierto, que muchas veces estamos tan absortos en nuestros quehaceres y exigencias diarias que nos alejamos de nuestros hijos, sin quererlo. Así que esos ratos nos unen como nunca. 


Amamantar a un hijo aparte de representar un factor nutritivo saludable y la posibilidad de estar en contacto con tu pequeño/a, le da seguridad ante el mundo nuevo que se le abre. El mamar es un placer para ellos/as. 

La realidad es que tocamos poco a nuestros bebés: numerosas publicaciones, afirman que: "los españoles miman poco a los bebés" por temor a malcriarlos. Y paradójicamente, recientes investigaciones han descubierto que los niños que reciben pocas caricias y tienen pocos estímulos "desarrollan cerebros entre el 20% y el 30 % más pequeños que lo normal para su edad".
 

El adulto "debe" adaptarse al ritmo biológico del bebé para favorecer el vínculo seguro, y no a la inversa como algunos manuales pediátricos todavía, a veces, aconsejan. Porque es cierto que a los bebés, los acostumbramos a nuestro nivel de vida. Los destetamos en seguida porque trabajamos, los sacamos de la habitación de los papás pronto porque se pueden acostumbrar y luego los que lo pasamos mal somos nosotros. Los obligamos a horarios en guarderías y colegios desde que tienen 1 año, incluso meses...osea, adaptamos al bebé a nuestras necesidades. Pero es que a veces, no hay más remedio. Vivimos en un país que se preocupa poco por las madres y los bebés (16 semanas de baja maternal y con poca tolerancia ante enfermedades de nuestros hijos, visitas médicas, etc...). 


Los bebés, se dan cuenta demasiado pronto, de que ese AMOR incondicional que él espera, no es tan incondicional, pronto aprende, que para recibir aprobación y aceptación de sus papás, debe comportarse de "determinada manera". Que su llanto (principal modo para expresarse) no siempre va a ser atendido (lo podemos ver en el libro "Duérmete niño", que aconseja dejar llorar al niño, hasta que el vea que su llanto no obtiene respuesta y desista), que sus deseos de mamar, van a ser desviados, que su necesidad permanente de compañía, no siempre va a ser satisfecha, que no puede obtener lo que desea, que no es entendido, que es educado en un sentido u otro, que algunas cosas están "bien" y otras "mal".


En cambio, cuando los bebés nacen naturalmente y son criados en contacto físico permanente y respetando poco a poco la libertad que ellos mísmos van conquistando, la oxitocina (hormona del amor) inunda su cerebro y cuerpo para la relajación, para la PAZ, consigo mismo y de los demás. Pero ya digo, que en la época que vivimos, con las condiciones laborales actuales, es practimente imposible llevar a cabo todo esto. Pero hay parcelas que sí podemos aprovechar.


Y cuando alguien decide "salirse de la norma", la presión social y cultural contra el ejercicio del cuidado natural, (por ejemplo, la lactancia materna), es enorme en la actualidad. 

   
bebe-amamantando-1-.jpgEn definitiva, la lactancia materna prolongada y a demanda (más allá del año y preferiblemente hasta los tres aproximadamente), cuando se realiza respetando el ritmo y las necesidades del bebé, es una de las capacidades emocionales y biológicas que debemos preservar, en beneficio del desarrollo saludable del bebé o niño, en el plano corporal, emocional y social.

Es un reto para la sociedad en su conjunto, instituciones, profesionales y para nosotros, porque todo esto requiere un cambio de actitud, mirar la infancia, (sobretodo la primera infancia) desde el enfoque de la salud. 
 
Confiemos en que los pequeños saben mejor que nadie su camino. Sólo desean ser acompañados, protegidos y respetados... y ellos tomarán la decisión de dejar de ser lactantes, no conozco a ningún niño de más de 9 años que todavía tome leche materna. La naturaleza es muy sabia.


Como he comentado, durante mi embarazo, me había propuesto dar el pecho a toda costa, eso sí, "si tenía leche". (El 95% de las mujeres la tienen). La verdad es que había leído mucho sobre el tema, y poco a poco fui aprendiendo, confiando en mi cuerpo, comprendiendo, superando obstáculos y disfrutando de la experiencia, probablemente tanto como la disfruta mi hija. De ahí, que gradualmente mi meta se fuera alejando en lugar de acercarnos a ella, y los plazos cambiando, de "mínimo 6 meses" a "creo que llegaré al año", a "bueno, esto va bien, ya llegamos a los quince meses", y ahora creo que llegaremos donde ambas queramos, porque francamente: ¡¡Es un placer y un lujazo para las dos!! 

El milagro de la lactancia materna, es una de las experiencias más íntimas e indescriptibles para cualquier mujer. Pero algunos problemas como la obstrucción mamaria, las grietas o la mastitis pueden dificultar a las mamás la experiencia de la lactancia.

 

La Organización Mundial de la Salud, el Comité de lactancia de la Asociación Española de Pediatría y UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) recomiendan como imprescindible, la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del recién nacido. También recomiendan seguir amamantando a partir de los seis meses, al mismo tiempo que se va ofreciendo al bebé otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de dos años

 

Un consejo, para las madres fumadoras y que quieren amamantar, es que lo primero que intente fumar lo menos posible y por supuesto, cero cigarros delante de su bebé, ya que la exposición pasiva de los niños al humo del tabaco se asocia con un mayor riesgo de enfermedades de las vías respiratorias inferiores, otitis media, asma y síndrome de muerte súbita del lactante. El tabaquismo de la madre se asocia también a una menor duración de la lactancia materna, pero probablemente ello no se debe a un efecto fisiológico directo del tabaco sobre la lactancia, sino a factores psicosociales (dar el pecho y no fumar son dos conductas saludables y pueden asociarse en la misma persona, y por otra parte la madre que fuma puede creer erróneamente que no debe amamantar). Pues sí, se puede amamantar y fumar, aunque suene mal, eso sí, dejando mínimo un par de horas de espacio entre el cigarro y la toma, pero ya digo que lo mejor y más recomendable es NO FUMAR.

 

Quiero dejar claro, que el hecho de dar o no dar el pecho, es una decisión voluntaria y totalmente respetable, es posible que haya mujeres que quieran dar el pecho y por los motivos que sean (físicos, fisiológicos, laborales...) no pueda, o la que libremente decida no dar el pecho para poder volver lo más rápido posible a su vida de antes del embarazo (aunque con un peque es casa, ¡es casi imposible!) o porque no quieren cargar ellas solas con la responsabilidad de alimentar a su hijo y prefieren turnarse con la pareja o familiares, todo es respetable y quiero decir desde aquí, que aunque yo sea defensora de la lactacia materna, una mujer, no es mejor ni peor madre por decidir o no poder dar el pecho a su hijo, porque las malas noches y el cuidado de sus hijos es el mismo que si dieran el pecho. Así que, ni un mínimo remordimiento de conciencia para aquellas madres que han tomado la decisión de no dar el pecho. Es evidente que si no vas a ser feliz con la experiencia, no te vas a sentir a gusto, lo vas a llevar mal, lo más coherente, viable y loable es, no amamantar.

La decisión de dar el pecho, normalmente se basa en criterios de comodidad y estilo de vida.

Yo siempre me he decantado por la lactancia materna porque es la más beneficiosa para la salud de los bebés, está demostrado científicamente, es más dura porque la carga solo la mamá y si quieres retomar tu vida o vida social pronto, es casi imposible, sobretodo al principio. No puedes casi fumar, irte a tomar copas, o salir una noche a cenar tranquila, sin mirar el teléfono mil veces, por si suena para ir a dar de comer a tu bebé, o irte un día entero con los amigos o con tu pareja y dejar al bebé al cuidado de alguna persona de confianza, porque te reclama cada tres ,dos, incluso cada hora y aunque es un sacrificio muy grande, aún así, merece la pena. 

 

Mi hija se ha ido adaptando a su vida y a la alimentación, cuanto más come alimentos diferentes de la leche, menos tomas me pide y hasta ahora, que solo hace 2 o 3 tomas al día y si no las toma, tampoco pasa nada, ella sigue su ritmo. Sabe a quien le tiene que pedir y cuando. Es muy lista. Por tanto, yo hago mi vida totalmente normal, salgo con amigos o mi pareja sin problema, eso sí, tengo cuidados muy básicos, como no tomar medicamentos que no sean paracetamol, no comer determinados pescados y no tomo practicamente alcohol. Es cuestión de hacerse a la idea y llevarlo con naturalidad, sabiendo los límites.

 

Para aquellas mujeres que no pueden amamantar a sus bebés o que deciden no hacerlo, las leches infantiles son una buena alternativa. Algunas mujeres se sienten culpables por no amamantar a sus bebés. Pero, si alimentan a su bebé con una leche artificial comercializada, podrá tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas. Y podrás establecer un vínculo emocional con su bebé igual de fuerte. Después de todo, independientemente de que lo alimente con leche materna o artificial, las tomas serán un momento de gran conexión e intimidad entre tú y tu pequeño.


Las decisiones son una constante en la maternidad y la primera decisión como madre es esa, dar o no dar el pecho.

 

Voy a poner las ventajas y desventajas de ambas opciones.


Lactancia materna

VENTAJAS


Protección contra las infecciones. Los anticuerpos que la madre trasmite al bebé a través de la leche materna pueden ayudar a disminuir la incidencia de muchos trastornos, incluyendo:

  • las infecciones de oído
  • las diarreas
  • las infecciones respiratorias
  • la meningitis

Hay otros factores que contribuyen a proteger a los bebés amantados contra las infecciones, al favorecer este tipo de lactancia el buen funcionamiento del sistema inmunitario, aumentando las defensas contra las infecciones y disminuyendo la proliferación de microorganismos nocivos como las bacterias y los virus.

La lactancia materna es especialmente beneficiosa para los bebés prematuros y también puede proteger a los pequeños contra:

  • las alergias
  • el asma
  • la diabetes
  • la obesidad
  • el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)

En conjunto, los bebés amamantados tienen menos infecciones y se tienen que hospitalizar menos frecuentemente que los alimentados con leche artificial.

Sin título

Nutrición y facilitación de la digestión. Los componentes de la leche materna -lactosa, proteína (suero y caseína) y grasa- a menudo denominados la "comida perfecta" para los bebés humanos, son fácilmente digeribles por el sistema digestivo, todavía inmaduro, del recién nacido.

 

Por tanto, los bebés amamantados tienen menos problemas digestivos que los alimentados con leche artificial. La leche materna tiende a digerirse con mayor facilidad, por lo que los bebés amamantados tienen menos episodios de diarrea o estreñimiento.

 

La leche materna también contiene, muchas de las vitaminas y minerales que necesita un recién nacido. Una madre sana no necesita tomar ningún suplemento vitamínico o nutricional, exceptuando la vitamina D. 

 

Un dato curioso es que la Administración de Alimentos y Drogas de EE.UU. regula la fabricación de leches infantiles para que contengan todos los nutrientes necesarios conocidos (incluyendo la vitamina D). Las leches comercializadas intentan reproducir los ingredientes de la leche humana y cada vez se están acercando más, aunque no han conseguido reproducir su composición exacta. ¿Por qué? Porque algunos de los componentes más complejos de la leche materna son demasiado difíciles de fabricar artificialmente y hay algunos que todavía no se han identificado.

 

Gratuidad. La leche materna no cuesta ni un céntimo. Y, debido a sus propiedades inmunitarias y a los anticuerpos que contiene, los bebés amamantados enferman menos que los alimentados con leche artificial. 

 

Sabores diferentes.Una madre lactante necesita 500 calorías adicionales al día para producir leche materna, lo que significa que deberá ingerir una amplia variedad de alimentos equilibrados. Esto permite que los bebés amamantados puedan probar diferentes sabores a través de la leche materna, pues esta sabe de forma diferente en función de lo que haya comido la madre.

 

Disponibilidad. Sin tener que hacer carreras de última hora al supermercado, la leche materna siempre está disponible y lista para tomar. Y tampoco hace falta calentar biberones a media noche. A las madres que amamantan a sus hijos también les resulta más fácil estar activas -y entrar y salir de casa con sus bebés- sabiendo que podrán alimentarlos en cuanto los pequeños tengan hambre.

 

Prevención de la obesidad. Algunos estudios han constatado que la lactancia matera ayuda a prevenir la obesidad.

 

Bebés más listos. Algunos estudios sugieren que los niños alimentados exclusivamente con leche materna tienen CI ligeramente más altos que los alimentados con leche artificial.

 

Contacto "piel a piel”. Muchas madres disfrutan enormemente de la íntima conexión que establecen con sus bebés cuando los amamantan. Y el contacto piel a piel puede contribuir a afianzar el vínculo emocional que se establece entre madre e hijo.

 

Beneficiosa también para la madre. La capacidad de alimentar al bebé sin necesidad de administrarle ningún otro nutriente puede ayudar a una madre a ganar seguridad en sí misma sobre su capacidad para cuidar del pequeño. La lactancia también quema calorías y ayuda a que el útero se encoja tras el parto, de modo que las madres que amamantan a sus hijos recuperan la figura y pierden peso más deprisa. Así mismo, los estudios muestran que la lactancia materna ayuda a reducir el riesgo de cáncer de mama y también es posible que ayude a reducir el riesgo de cáncer de útero y de ovarios.

Lactancia materna.

RETOS

 

Aunque algunas le cogen el tranquillo enseguida, puede ser todo un desafío para otras. A veces, tanto la madre como el bebé necesitan mucha paciencia y persistencia para habituarse a la lactancia materna. Pero, a la larga, los esfuerzos compensan con creces, tanto a la madre como al bebé.

 
Entre las preocupaciones más frecuentes de las madres, sobre todo durante las primeras semanas o meses de lactancia, se incluyen:

 

Incomodidad y molestias. Al principio, como ocurre con cualquier habilidad nueva, muchas mujeres no se sienten cómodas cuando dan el pecho a sus bebés. Pero, con información, apoyo y práctica, la mayoría de madres superan esta etapa. El punto fundamental es que la lactancia no debe doler.

 

Tiempo invertido y frecuencia de las tomas. Es incuestionable que la lactancia materna exige una considerable cantidad de tiempo y dedicación por parte de la madre. Pero ocurre lo mismo con otras muchas tareas relacionadas con el cuidado y la educación de los hijos. A algunas mujeres les preocupa que la lactancia pueda crearles problemas en el trabajo, o que no les permita ir de compras o viajar debido al horario de las tomas o a la necesidad de extraerse leche durante el día.


Y es cierto que los bebés amamantados necesitan alimentarse más a menudo que los alimentados con leche artificial porque la leche materna se digiere más deprisa que la artificial. Esto significa que el bebé puede necesitar mamar cada dos o tres horas (tal vez más, tal vez menos) durante las primeras semanas de vida.

Esto puede ser agotador para la madre, pero una vez la lactancia está bien establecida (lo que se suele conseguir aproximadamente al cabo de un mes), otros miembros de la familia pueden colaborar dándole al bebé biberones de leche que la madre se haya extraído previamente cuando necesite un respiro o deba reincorporarse al trabajo. Y los bebés no tardan mucho en alimentarse menos frecuentemente y en dormir toda la noche de un tirón (generalmente en torno a los tres meses). Asimismo, con un poco de organización y administrando bien el tiempo, resulta más fácil diseñar un horario de lactancia y extracción de leche que resulte manejable.

 

Dieta. Las mujeres que dan el pecho deben tener cuidado con lo que comen y beben, puesto que pueden transmitírselo a sus bebés a través de la leche materna. Al igual que durante el embarazo, las madres lactantes deberían evitar los pescados ricos en mercurio y limitar el consumo de aquellos pescados que contenga concentraciones más bajas de mercurio. Si una madre lactante bebe alcohol, una cantidad reducida del mismo le llegará al bebé a través de la leche materna. Después de tomar cualquier bebida alcohólica, deberá esperar por lo menos dos horas antes de amamantar al bebé. El consumo de cafeína debería limitarse a no más de 300 miligramos (entre una y tres tazas de café) al día porque esta sustancia puede provocar problemas, como inquietud e irritabilidad, en los bebés. Algunos bebés son muy sensibles a la cafeína y tienen problemas incluso con cantidades menores.

 

He de decir, que aunque mi marido no haya podido colaborar durante los primeros seis meses de la alimentación de mi hija, si ha colaborado en el resto de quehaceres, aún así, a los seis meses comienzan a tomar frutas, cereales... y a partir de ahí (se va incluyendo más alimentación gradualmente), él se ha "desquitado" dándole de cenar todos los días a su peque. 

Ya que las madres que damos pecho, tenemos ese deber, hay que combinarse con la pareja, si uno hace una cosa, pues el otro puede hacer otra distinta. Y al final, todo fluye con naturalidad, aunque al principio todo es un caos, la mamá está cansada después del parto, duerme poco, las tomas son muy seguidas, el bebé no tiene las rutinas de sueño, ni de comida todavía los primeros meses, por tanto, hay que tener la mente fría y unirse al máximo para conseguir una armonía.


Lactancia artificial

 

VENTAJAS

 

Las leches infantiles comercializadas son una alternativa nutritiva a la leche materna y hasta contienen algunas vitaminas y nutrientes que los bebés amamantados deben obtener mediante suplementos.

Fabricadas en condiciones de esterilidad, las leches artificialebebe_20biberon1.jpgs intentan reproducir las propiedades y composición de la leche materna utilizando una compleja combinación de proteínas, azúcares, grasas y vitaminas que sería imposible fabricar artesanalmente en casa. Por lo tanto, si usted decide no amamantar a su bebé, es importante que le dé solamente leche infantil comercializada en vez de intentar elaborar una en casa.

Aparte de los motivos médicos que pueden desaconsejar la lactancia materna, a algunas mujeres amamantar a sus bebés les resulta demasiado difícil o estresante.

 

He aquí otros motivos que pueden llevar a una mujer a elegir la lactancia artificial:

 

Comodidad. Cualquiera de los dos progenitores (o cualquier otro cuidador) puede darle el biberón al bebé en cualquier comento (aunque esto también se puede hacer cuando la madre se extrae leche). Esto permite que la madre comparta con el padre la tarea de alimentar al bebé y ayuda a este último a involucrarse más en este crucial proceso y en la formación del vínculo que suele conllevar.

 

Flexibilidad. Una madre que alimenta a su bebé con leche artificial tiene la libertad de dejar al pequeño con el padre u otro cuidador sabiendo que lo podrán alimentar durante su ausencia. No necesitará extraerse leche ni organizarse el horario de trabajo u otras obligaciones y actividades en función de las tomas del bebé. Tampoco necesitará buscar un lugar recogido cuando tenga que alimentar al bebé en público. (Aunque esto no es un problema para las lactivistas). De todos modos, si la madre sale de casa con el bebé, necesitará llevar encima provisiones para poder prepararle biberones.

 

Tiempo invertido y frecuencia de las tomas. Puesto que la leche artificial se digiere más despacio que la materna, los bebés alimentados con leche artificial generalmente necesitan alimentarse menos frecuentemente que los amamantados.

 

Dieta. Las mujeres que optan por la lactancia artificial no necesitan preocuparse de que lo que coman o beban pueda afectar a sus bebés.

 

Lactancia artificial

RETOS

 

Al igual que con la lactancia materna, la lactancia artificial también plantea algunos retos.

 

Organización y preparación. Siempre se debe tener suficiente leche artificial a mano y se deben preparar los biberones. Las leches en polvo y las condensadas se deben preparar con agua esterilizada (que se deberá hervir hasta que el bebé tenga por lo menos seis meses). Las leches infantiles que se venden listas para el uso y que se pueden verter directamente en el biberón sin añadir agua tienden a ser caras.

Los biberones y las tetinas se deben esterilizar antes del primer uso y luego lavarse después de cada toma (esto también es aplicable a los biberones de leche materna previamente extraída). Los biberones y las tetinas pueden transmitir bacterias si no se lavan adecuadamente, y lo mismo ocurre con la leche artificial no conservada en envases estériles.

Los biberones que se dejan fuera de la nevera durante más de una hora y cualquier cantidad de leche artificial que quede en el biberón después de una toma deben desecharse. Los biberones preparados no se deben guardar en la nevera durante más de 24 a 48 horas.

Algunos padres calientan el biberón antes de dárselo al bebé, aunque generalmente no es necesario hacerlo. No se debe utilizar nunca el microondas para calentar biberones porque se puede crear peligrosas "burbujas o puntos calientes".

 

Carencia de anticuerpos. Ninguno de los importantes anticuerpos que contiene la leche materna se encuentra en la leche artificial, lo que significa que esta no proporciona al bebé la protección añadida contra las infecciones y las enfermedades que proporciona la leche materna.

 

Coste económico. La leche artificial cuesta dinero. Las variantes en polvo son las más baratas, seguidas de las concentradas, siendo las más caras las que se venden listas para el uso. Y las leches especiales (por ejemplo, de soja o hipoalergénicas) son más caras -a veces mucho más caras- que las básicas. El coste de alimentar a un bebé con leche artificial básica durante el primer año de vida ronda desde 1.500 € hasta los 4.000 € dependiendo del tipo de leche y marca.

 

Posibilidad de producir gases y estreñimiento. Los bebés alimentados con leche artificial son más proclives a tener gases y a hacer deposiciones duras que los alimentados con leche materna. Incluso huelen peor.

 

Imposibilidad de reproducir la complejidad de la leche materna. Las leches artificiales están lejos de reproducir la complejidad de la leche materna, que cambia a la par de las necesidades nutricionales del bebé.  

Po último, os invito a ver este calendario de este año que dejamos, con ilustraciones muy graciosas sobre la lactancia materna natural.  -->  http://www.unicefcampusvirtual.org.ar/UNI-SAPCalendario2011.pdf

 

Os copio un extracto bellísimo que saqué de un artículo en el que una mamá, explica porque da de mamar, es precioso y me siento totalmente identificada:

 

 Yo no doy de mamar porque lo recomiende la OMS, ni porque sea lo mejor para mí, ni para prevenir la osteoporosis, ni en su momento porque quisiera evitar la depresión post-parto, ni para que mi bebé esté más san@ que otr@s o prevenga ciertas enfermedades en el futuro.

 Yo no doy de mamar para oponerme a las hermanas que dan biberón, ni para ganarle ninguna batalla a la leche de fórmula, ni porque sea una moda o no esté de moda y me guste ir a la contra.

Yo doy de mamar porque desde que te concebí Zambra estoy enamorada de ti, porque 16 meses después de tú nacimiento sigo sin encontrar otra manera más hermosa de decirte que te quiero, que estoy aquí para ti cada vez que me necesites.

 Yo doy de mamar porque me da la gana, porque me sale de la teta, porque me parece una simbiosis increíble la que hemos logrado, porque jamás me sentí más productiva, ni más nutritiva, ni más receptiva, ni más recíproca, ni más tuya, ni más mía.

 Yo doy de mamar porque me hace feliz, porque te hace feliz, porque me permite bailar contigo en la quietud del atardecer, en la penumbra de la primera hora del día, bajo la rabiosa energía de la luz del sol o en el cobijo de la Sombra (la real y la propia).

 Yo doy de mamar porque la naturaleza está ahí, porque no necesito controlar nada, porque me permite reencontrarme con generaciones de mujeres dentro y fuera de mi familia, porque estoy re-naciendo y es tan hermoso.

 Yo doy de mamar porque es algo vital, mágico, irrepetible, porque no ha sido un camino fácil pero ha valido la pena, porque hemos aprendido mucho juntas: yo de ti y tú de mí.

Yo doy de mamar porque soy tenaz, testaruda, cabezota, perseverante, capaz, porque soy lúbrica e intuitiva, porque con mi leche te trasmito la energía femenina que va de madres a hijas de generación en generación: el río de la vida.

Yo doy de mamar porque existen las jeringas y los sacaleches y los cirujanos expertos en frenillos submucosos y los antibióticos y los probióticos y las IBCLCs y la fuerza del grupo… y una voz amiga detrás de un teléfono, gràcies maca.

Yo doy de mamar porque hay un hombre que completa el triángulo, un gran padre que no tiene celos, un compañero de vida que apoyó mi decisión cuando fue cuestionada, que ha comprendido, que ha otorgado, que ha sido mi hombro en los momentos bajos, mi Dj, mi “amo de casa”, mi cocinero, mi enamorado, nuestro proveedor de Futuro.

Yo doy de mamar porque existe el Jazz, el Blues, porque mis senos han fluido durante horas escuchando la aguja arañar el vinilo, porque Ladies Sings the Blues, porque amo la noche y dormirte cada día al pecho es un gustazo y no una rutina.

Yo doy de mamar porque mis tetas son hermosas, increíbles, invencibles, porque no tienen vergüenza alguna de amamantarte libremente cuando lo necesites, estén donde estén.

Yo doy de mamar porque cada vez que me buscas en el lecho me siento tan loba, tan fuerte, tan mujer, tan madre, tan libre, tan yo…

Gracias por existir hija mía, por lucharte el inicio de esta lactancia junto a mí, por disfrutarla, por seguir haciendo posible tanta felicidad, te amo, estoy aquí, estás aquí... ahí fuera, el mundo a nuestro alrededor, gira, gira.

Autor: Myriam Moya

 

Y después de todo esto, mi conclusión es que hay que respetar a todas las mamás, cada una toma la decisión que considera y para mí, ninguna opción es criticable. Así que, después de informarme y ver cual fue mi decisión, me ha quedado claro que: 

 soy lactivista


 

 

 

 

 

 

¡¡QUÉ PASÉIS UNA FELIZ SEMANA!!

Ver comentarios

2011-11-14T21:41:00+01:00

¡MI EMBARAZO!

Publicado por La ventana de Ana Pascual

 

 

como-cuidarme-contra-las-estrias.jpgLa semana pasada me llevé una gran alegría, cuando me llegó la noticia de que una de mis amigas ¡está embarazada! Me muero de alegría y gozo cuando me entero que alguna amiga está esperando un bebé.


Recuerdo que yo, fui la segunda de mis amigas en tener un bebé y la primera en mi familia. Por ello,¡me sentí super arropada y mimada!

 

Desde que nació Martina, hubo más de una amiga que se animó y también han llegado bebés y algunos embarazos todos con nombres preciosos, Hugo, Alejandra, Fabio, Valeria, Cloe, Gael, Marta y alguno más, que todavía habrá que esperar..., pero es lo más normal, en esta edad entre los veintitantos y los treinta y algo, es lógico, que mi entorno, familia y amistades esté rodeado de bebés, embarazos y planificaciones de embarazos.

 

Pero también vivo y he vivido la lucha de alguna de ellas por conseguir un embarazo, quiero decirles desde aquí, que tienen todo mi apoyo para lo que sea, porque se que es muy duro, no lo he sufrido en mis propias carnes, pero lo sufro con vosotras, y quiero ver como miráis la vida con optimismo, porque chicas, hoy en día, gracias a Dios, a los avances científicos y gracias a la adopción, la persona que quiere ser madre o padre, lo es, o lo será, si es su prioridad. De una forma u otra. A veces, el camino es largo y desespera y no salen las cosas como cada uno quisiera, pero de verdad que todos tienen un buen final, con paciencia y perseverancia.

 

Quiero meteros de lleno en mi experiencia con la maternidad. Con todo lo bueno y todo lo malo, por supuesto. No todo es un camino de rosas. Pero merece la pena y todo lo volvería a pasar mil veces, por mi nena.

 

Ha sido sin duda, la experiencia, más intensa que he vivido en toda mi vida. Y espero con mi vivencia, servir de ayuda a alguna futura embarazada o parturienta.

 

El embarazo, es una de las épocas más bonitas para una mujer, por norma general, es una etapa maravillosa, en la que una se cree única y especial, estás creando un ser humano dentro de ti, no hay nada más especial y milagroso en la vida. Y nosotras, las mujeres, tenemos el privilegio de vivirlo. Es una experiencia personal, sin comparación y un momento irrepetible para la pareja y la familia.

 

Como mujer independiente que soy, tengo que confesar que en el embarazo, me sentía mucho más big_embarazz.jpgsegura con los consejos y cuidados de mi madre, con los mimos y cuidados de mi pareja y necesitaba sentirme acompañada, protegida, querida y valorada. ¡DEJAOS MIMAR MUCHO! A veces te sientes malhumorada, pero no por nada, si no porque te sientes cansada, somnolienta, nerviosa, en un vaivén de explosiones emocionales que no entiendes: mostrarse agresiva, reír o llorar a veces sin motivo aparente, es lo más normal. A veces te pones a pensar y te surgen sentimientos “encontrados” por un lado estás feliz por el bebé que llevas dentro, pero por otro, te surgen las dudas de si serás capaz, si lo harás bien, porque nadie nace enseñado, es un mundo nuevo. Y ya digo que es normal, tener esa inseguridad hasta que nace y vives el día a día, entonces sacas fuerza y lo haces. Pero al principio es un poco duro. Aunque al final, sabes que lo estás haciendo bien, sólo tienes que ver el resultado.


La verdad que es un período de preocupaciones, de cambios de humor, de nervios, de miedo, de lágrimas, de subidones y bajones hormonales, de dudas, de visitas al médico, matrona, tocólogo, ginecólogo, monitores, hospital, extracciones de sangre, exploraciones, ecografías, test, analíticas de todo tipo. Pero también de proyectos, de alegrías, de planes, de emociones, de risas, de suspense, de sonrisas, de sensaciones, de novedades, de sentimientos, de sorpresas, de amor, ¡de FELICIDAD! Sobretodo cuando te dicen que todo va bien.

 

Aunque toda mujer, debe sentirse protagonista de su historia, cuando estás embarazada, eres la protagonista de la vida de tus familiares, amigos y del mundo en general, te sientes más especial que nadie, todo el mundo te para, te felicita, te pregunta, se preocupan, la gente te cede el asiento, te cede el paso en las colas del banco, del supermercado, desconocidos te preguntan "¿De cuánto tiempo estás? ¿Y qué traes?". La gente suele ser muy amable y servicial cuando ven a una embarazada. A mí me pasa, veo a una embarazada e intento ser lo más delicada posible. Pero no todo el mundo es igual, recuerdo que en la peluquería o en la panadería, las mujeres mayores, me decían barbaridades, hay mucha gente que tiene la sensibilidad en zonas ocultas. Al menos eso pensaba yo en esos momentos. Porque sólo me decían malas noticias, supongo que como a todas las embarazadas, que si un niño pesó 6 kilos y desgarró viva a la madre, muertes en los partos, enfermedades, reposos de 9 meses, placentas previas, hemorragias, abortos espontáneos de 4 meses de gestación incluso más, ahogamientos por el cordón umbilical, mil cosas, que bueno, si no haces caso mejor porque no es bueno pensarlo mucho. Es la verdad, sí, y ocurre, pero es una minoría. Por norma, los embarazos y partos salen bien. Así que no me obsesioné, fui a las clases de preparación al parto, y me las tomé muy en serio, quería facilitar a mi bebé, nacer más rápido y con el menor sufrimiento posible, y todo fue sobre ruedas, de hecho, sólo empecé a pensar en el parto un par de semanas antes de parir, recuerdo que soñé, que era una niña pero que no salía y me hacían una carnicería, me levanté aliviada de ver que sólo era un sueño. Es normal, el miedo a pensar que tu bebé sufra o que le pase cualquier cosa, te informas, lees mil cosas en Internet, lees mil revistas sobre embarazo y partos, la gente te cuenta, anécdotas, vivencias, dramas, tragedias, historias, pero al final pensé: “Será lo que tenga que ser”. Aunque ya digo que es inevitable pensar, que pueda ocurrir algo malo. Y las últimas semanas, casi todas soñamos con el bebé, con el parto. ¡PERO HAY QUE SER POSITIVA!

 

Tengo que decir, que hay una parte dura y es que, desde el primer día que te enteras que estás embarazada, sufres, sufres en la primera eco, que todo vaya bien, que esté formada la bolsita, que su corazón lata como es debido, recuerdo en la primera eco, escuchar el corazón a toda pastilla, fue muy emotivo, Néstor me tenía cogida la mano y nos emocionamos muchísimo, no podíamos creer que una vida se estaba formando ahí dentro. Entonces ese sufrimiento se te va, de ver que todo está bien, pero eso es sólo el comienzo, el embarazo es una escalera, con muchos escalones, en cada uno de ellos sufres y cuando lo vas subiendo y todo va sobre la marcha, o sea, bien, sientes una paz y una alegría inmensa.

 

Pondré aquí las distintas pruebas a las que se somete una embarazada. Aunque hay muchas más, estás son las más comunes. Y dependen si vas por lo público o privado. Yo creo que lo mejor es combinarlo, porque realmente cuando pasa algo grave, casi todos los casos acaban en la sanidad pública, que es la mejor preparada para casos muy graves o extremos. Yo combiné las dos cosas, y me fue muy bien, no tengo queja por ningún lado, excepto que creo que deberían hacer alguna eco más por la S. Social, ya que sólo hacen 3. Pero por lo demás, bien. Cuándo no tenía eco de la S. Social, iba al privado, así que tengo eco de todos los meses de mi embarazo.

 

 

PRIMER TRIMESTRE

 

Analíticas de orina y sangre.

 

Ecografía.Para ver cuantos embriones vienen y si está bien formado y colocado. Te dicen la fecha probable de parto. Sólo un 5% paren el día previsto. Lo normal es que se adelante o atrase, hasta dos semanas.

 

Biopsia de corion.Es una biopsia para descartar anomalías o enfermedades genéticas.

 

Test de Coomb.Si la mamá tiene el RH negativo, para la incompatibilidad

 

SEGUNDO TRIMESTRE

 

Analíticas de orina y sangre.

 

Triple creencia.Es una analítica de sangre, y se hace una medición del pliegue nucal. Todo esto es para descartar síndromes como el de Dowm o espina bífida. Cómo no es un diagnóstico definitivo, sino una prueba prenatal, si los índices son altos, se recomienda confirmarlos con la amniocentesis, para descartar falsos positivos.

 

Ecografía. Para ver si está completamente formado. Y examinar órganos internos como el hígado.

 

Test de O´Sullivan (o la popularmente llamada "prueba del azúcar"). Para descartar diabetes gestacional.

 

TERCER TRIMESTRE

 

Analíticas de orina y sangre.

 

Ecografías varias.Para ver como está colocado el bebé. Ver el líquido amniótico. Estimar el peso.

 

Prueba del Streptococo. Para descartar esta bacteria. En caso positivo, se administrará un antibiótico durante el parto.

 

Monitores. Para ver la actividad cardíaca del bebé.

 

Exploraciones.Para comprobar la dilatación del cuello del útero. La expulsión del tapón mucoso.

 

Amnioscopia.Para comprobar que el líquido amniótico está limpio. Y no hay sufrimiento fetal. Puede que haya aguas turbias, osea, meconio, entonces sería muy urgente provocar el parto.

 

Todas estas pruebas son las comunes, luego hay mamás, que se tienen que someter a más, por cualquier otra causa, como la diabetes gestacional, la amniocentesis para ir sobreseguras, (si es por deseo de la madre, suele ser por lo privado), o algún otro problema.

 

El caso es, que en el embarazo ya empiezas a sacrificar o renunciar a muchas cosas (cuando hablo de sacrificios o renuncias, en realidad no lo son en sí, ya que todo lo que “sacrificas” lo haces con mucho gusto). Pero la vida nocturna, y mucha vida social, la pierdes, es evidente, pero es un "Kit Kat", todo vuelve, y sí, también sufres por si toooodas esas pruebas a las que te sometes, saldrán bien. Todo eso, lo haces por tu bebé y fijaos si es infinito el amor de una madre. Incluso sin saber lo que es querer a un hijo, porque en mi caso, al ser mi primer embarazo, puedo decir, que el amor que le tuve a mi bebé en la barriga, fue enorme, pero que no es ni la cuarta parte del amor ilimitado que le tengo ahora. Pero ya digo que no importa nada y que por la salud y el bienestar mi bebé, pasaría un millón de veces por todo eso y más. Supongo que un segundo embarazo, se vive de manera totalmente diferente. Ya sabes el amor hacia un hijo. Ya no cometes los errores, ni novatadas de ser primeriza. Ya no vas con tanto miedo (o sí) porque sabes a lo que vas.

 

Mi embarazo estuvo lleno de sorpresas desde el principio, hasta el día que vino al mundo mi bebé.

 

Para empezar, os contaré que mi bebé fue un bebé buscado y deseado, pero no lo esperábamos tan pronto, vamos que mi marido, donde puso el ojo puso la bala y me quedé embarazada a la primera. Fue toda una sorpresa porque pensábamos que iba a ser más complicado, así que fue tan rápido todo, que no nos dio tiempo a asimilarlo. Me enteré a la semana, como soy muuuuuy nerviosa y desesperada, me hice el test a la semana y claro los test de hoy en día son super fiables hasta sin tener ninguna falta. Fue maravilloso, ver el test, ver positivo, "Embarazada de 1-2 semanas" en ese momento, fue como si me sacaran de un cuadro, lo viví tan intensamente que no lo podía terminar de asimilar, me llené de sentimientos muyyyy raros la verdad, estaba riendo, llorando y temblando, fue una sensación única que bueno, es indescriptible, creo que sólo puede sentirse cuando lo vives. Y el momento de decírselo a mi marido, a los 5 minutos de creérmelo un poco.. ¡ay!a ún me emociono de recordarlo, fue tan único y especial. Me hice otro, para cerciorarnos porque creíamos que era imposible. Pero no. A las pruebas me remito. Y bueno para especial, decírselo a los abuelos. Recuerdo a mis padres llorar emocionados y abrazados a los dos sin soltarnos y a mi suegra saltar de alegría, con una toalla en la cabeza, ya que Néstor la obligó a salir de la peluquería ese mismo día para contárselo. ¡Qué risas!

 

Lo dijimos a los cuatro vientos, ¡a la semana ya lo sabía todo el mundo! Era una noticia maravillosa, una noticia positiva y alegre, y ¿Cómo lo íbamos a mantener en secreto? ¿Qué sentido tenía? ¿Si todo el mundo se sentía feliz por nosotros? Tal y como está el mundo hoy en día, las buenas noticias hay que decirlas.

 

Tardé más de 2 meses en decirme a mí misma "Ana, SÍ estás embarazada", porque no me lo podía creer, y bueno mi marido igual. Es algo tan importante, tan fuerte, que cuesta asimilarlo cuando te ocurre.

 

La segunda sorpresa fue al mes y medio del embarazo. Me dio una contracción que me dejó en el suelo a medio desmayar, (recuerdo que pensé: "Como sean así las contracciones del parto, la "palmo" fijo"). Mi marido me cogió y me llevó corriendo al médico, creyendo que lo había perdido y bueno, en parte fue así, ¡¡VENÍAN DOS!! Era un embarazo gemelar, pero uno se quedó por el camino, mi cuerpo quiso expulsarlo y por ello, me dio la contracción, así que tenía riesgo alto de aborto de la otra bolsa gestacional (la que había sobrevivido), por tanto, me tocó hacer reposo casi dos meses, (no hay mal que por bien no venga, hice una maratón de lectura, me leí 6 libros, toda la saga de "Crepúsculo" y dos más que tenía pendientes de mi biblioteca particular, pero he de reconocer, que a veces, se me caía la casa encima) gracias a Dios, tuve un montón de visitas durante esos 2 meses, todas mis amigas, amigos, familiares, hicieron esa espera más amena y divertida, con tardes enteras de charlas y cafés (descafeinados, claro). Estuve a reposo absoluto, hasta que mi cuerpo reabsorbió la otra bolsa y lo que venía dentro de ella.

A veces pienso, ¿y si hubiese salido hacia delante ese bebé? (en mi familia por parte de madre, hay varios casos de gemelos) si hubiese nacido, ¡YO HOY NO SERÍA PERSONA! Pero bueno, hubiese sido mamá por partida doble... supongo que el ser humano se adapta a lo que le viene ¿no?. Por ahora con Martina, tengo todas mis necesidades maternales cubiertas al 100%. Ahora mismo no necesito más, ¡a Dios gracias!

 

Después de ese "mal episodio", el embarazo, fue un embarazo de lo más normal, sin naúseas, ni malestar de ningún tipo, lo único que cambió en mí, fue el hambre, me entró un hambre voraz, yo soy bastante comiente, 25824_1427149839001_1240451399_31219747_2930501_n.jpgy la verdad, que tengo una constitución agradecida, pero es que en el embarazo podía comer el triple de lo que comía antes, era capaz de comerme el plato de cocido a mediodía y a la media hora un bocadillo de chorizo, ¡era INCREÍBLE! Néstor dormía a mi lado asustado, ¡creía que un día lo engulliría! Recuerdo que estando de 8 meses y medio, fuimos mi amiga Vero y yo a ver un partido del Orihuela F.C. del cual, somos socias muchísimos años. El caso, es que me llevé una catalana (bocadillo) y también un bocadillo de Nocilla, para merendar, al terminar ella me miró alucinada y me ofreció "coca boba" que había hecho su madre, ¡casi me la como entera! jajaja! Fue muy fuerte, ¡estaba desatada completamente con la comida! Vero todavía lo recuerda... jajaja! He de decir, que no me corté nada con la comida, evité la "fast food" y fritangas, pero por lo demás, disfruté más que en toda mi vida, porque encima, las embarazadas tienen los sentidos más desarrollados, así que lo saboreaba todo como nunca. No voy a decir lo que engordé, sólo que cogí muchos kilos, hay quien no se lo cree, porque la verdad que se me repartieron bien, pero mejor ¡lo dejo en el olvido! ¡jajajaja! Gracias a Dios que tengo una genética que me ha permitido volver a lo que era, sin ningún tipo de esfuerzo, ni dieta, ni ejercicio... el único ejercicio que hago es ir detrás de mi hija, ¡qué ya agota bastante!

 

No tuve ningún antojo y puedo decir que pasé un embarazo muy bueno. Los días pasaban rápidos, pero a mí me ocurrió algo, que creo que si alguna vez en mi vida, vuelvo a quedarme embarazada, no lo volveré a vivir así.

 

En la semana 32 el bebé estaba de nalgas y me programaron cesárea para la semana 38, claro yo ya veía a mi bebé en este mundo el 9 de Agosto después de la cesárea, y va y a la semana 35, se da la vuelta... recuerdo que iba andando con mi marido por Orihuela, de noche, de camino al concierto de Alejandro Sanz, y de repente un movimiento seco, y un dolor que me tuve que parar, fue como si me hubiesen retorcido algo, Néstor creía que ya estaba de parto... ¡¡¡jajaja, pues no me quedaba nada!!!

 

Total, que al darse la vuelta, cosa que me enteré en la semana 36, automáticamente se anuló la cesárea, en realidad la única ventaja que le veía a la cesárea, era que vería antes a mi bebé, pero me consta por amigas, que es peor experiencia, porque no te dejan a tu bebé nada más parirlo, te lo enseñan unos minutos y se lo llevan, la recuperación es mucho más lenta, no puedes dar bien el pecho por la cicatriz... y no olvidemos que es una intervención quirúrgica con todos los riesgos que conlleva. Total que en el fondo me alegré, pero lo malo, era que ahora tenía que esperar a que mi bebé, naciese cuando quisiera...

 

Llegas al octavo mes y te empiezan a decir: "A partir de la semana 37 ya lo puedes tener". Los pulmones han madurado, el peso del bebé suele ser bueno, y en principio no habría ningún problema, y claro empiezas a ver como chicas que están de las mismas semanas que tú, empiezan a parir, y la clase de preparto se queda vacía, hay gente que lo tiene estando de 8 meses y empiezas "ay! ¿y si se adelanta?! Que nervios, que ganas de verle la carita, ¿cómo será?.... un millón de preguntas..." y pasan los días y el embarazo no se adelanta... y te desesperas porque los días se hacen eternos y ves que va entrando el mes de Agosto, con todo su calor, y pasan los días y la gente te anima, y cumples y pasas la fecha y esperas, y sigues esperando y cuentas hasta los días que has estado embarazada. Y todo el mundo pregunta:¿Aún no has parido?!” Más ganas que tenía yo, ¡¡no tenía nadie!! ¡¡Qué ganas por Dios!! Llegué al punto de decir: ¡ES QUE DESEO PARIR! ¡Como sea! ¡Pero YA! Porque el embarazo es muy cómodo en verano, si no hace un calor asfixiante, si tienes piscina, mar o aire acondicionado accesible lo puedes llevar, pero aún con eso, el calor, recuerdo que fue horrible, imaginaos un horno de 37 grados dentro del estómago. Mi último mes, fue a partir de los ocho meses y medio porque parí de 41 + 3 casi nueve meses y medio, mi peque estaba muy agustito dentro de mí y no tenía ganas de salir, sabía que siempre había tiempo...

 

Mi marido y yo, no quisimos saber el sexo de nuestro bebé hasta que nació y fue un embarazo super EMBARAZO1.jpgespecial, lleno de emoción, Néstor le hablaba en masculino y yo en femenino (es evidente lo que queríamos cada uno) y bueno, al menos Néstor tuvo un "niño" durante 9 meses... ¡jajaja! La verdad que los médicos, etc.. se portaron genial y siempre respetaron nuestra decisión, sólo teníamos que llegar y nada más entrar, decir: ”No queremos saber el sexo” y aunque algunos se sorprendían, siempre lo respetaron. La gente se quedaba a cuadros cuando decíamos que no queríamos saber el sexo. Había quien no lo entendía. Quien nos admiraba, diciendo que no sabían como podíamos aguantar 9 meses sin saberlo. Como todo es respetable, es evidente que hubo opiniones varias durante ese tiempo respecto a nuestra decisión, pero a nosotros nos pareció más emocionante y queríamos que el momento del parto, tuviese también, a parte del aliciente de saber que todo había salido bien y de que carita tendría nuestro bebé, también el hecho de ver si iba a ser niña o niño, y de hecho fue un parto maravilloso, emotivo y super especial. Esa fue nuestra última y mejor sorpresa, ¡¡el sexo de nuestro bebé!!

 

Mi suegra, se tiró todo el embarazo diciendo que era un chico. Lo decía ella y casi toda la familia de mi marido, y claro, era por algo, la mujer ya no tenía esperanzas de que fuera otra cosa, porque en su familia nada más que había chicos, en mi familia, mi hermano y mi prima María, estaban segurísimos de que iba a ser chica, ¡Hasta hubo una porra!. Las estadísticas por parte de la familia de Néstor y mía hablaban por sí solas (en mi familia son todo chicos, sólo somos María y yo las únicas chicas), pero yo, tenía la intuición que era niña y mira por donde MARTINA llegó y rompió, las estadísticas y los esquemas de todos...

 

Recuerdo cuando se movía, era increíble, al final cuando son más grandes, te deforman hasta la barriga, se te llena de bultos y piensas “será el culito, el bracito, la rodilla o el pie” ¡A saber! Y el hipo, mi hija tenía hipo a todas horas, la barriga me saltaba todo el tiempo, cuando nació, la primera semana tenía también. Tanto hipo me preocupó, sobretodo las últimas semanas, y pregunté a mi ginecóloga, me dijo que era síntoma de bienestar fetal y yo pensé:”¡Genial, est@ está super a gustito aquí dentro!¡No va a salir nunca!”.

 

Desde aquí quiero dar las gracias a mi marido, por su comprensión, su paciencia, su amor, su apoyo, su ternura. Él se involucró en todo, en las compras, en la lista del bebé, en las visitas al médico, en cuidarme, me daba masajes, me hacía la cena, y todas las noches se dormía abrazado a la barriga. Recuerdo que estuve durmiendo bocabajo hasta el sexto mes, hasta que la barriga me lo permitió, siempre duermo así y Martina también, desde el primer día, decidió que dormiría bocabajo.

 

Para preparar la canastilla, me llevé un par de camisones, una bata, unas zapatillas de estar por casa, gel, champú, gomina, y mis pinturas (¡¡¡eso fue lo primero!!!) Pienso que si no te arreglas un poquito y no te ves guapa, no te sientes bien,  así que yo a las 12 horas de dar a luz, ya estaba todo lo arreglada que puede estar una mujer que acaba de parir. Me llevé pañales, crema hidratante para mi bebé, gel, bodys, un par de pijamicas y un conjunto para el día de la salida.

 

El día del parto recuerdo que estaba durmiendo, de repente a las 4:30 h de la madrugada, rompí aguas, me cercioré y avisé a Néstor, y nos fuimos de camino al hospital con una niebla alucinante a las 5 de la mañana, llegué, me examinaron y vieron que había roto aguas pero sin contracciones, así que me ingresaron y subieron a la habitación, tenían todo mi historial clínico preparado, ya que al día siguiente yo ingresaba para que me provocaran el parto. A las 8 llegó mi madre, mi prima, mi padre... yo estaba extrañamente tranquila, me pusieron el desayuno y cuando iba por mi segunda magdalena, entró corriendo la enfermera y me dijo:”¡No sigas comiendo!” ¡Me dio una rabia! ¡¡Y más que era mi desayuno, yo mataba por la comida!!, pero bueno, ahí se quedó mi magdalena con mi medio vaso de leche... Me bajaron a monitores, Néstor iba muy nervioso y ahí empecé a ponerme yo también, así que mi prima y él, empezaron a cantar “Paquito el chocolatero” y a bailarlo, nos reímos de lo lindo, ¡pero de los nervios!. Entré y me pusieron los monitores, ni una contracción... Al lado tenía una chica que estaba igual que yo, recuerdo que era de un pueblo de al lado y que su novio venía en moto desde Badajoz, no quería parir sin él, así que no quiso que le pusieran oxitocina, a mí si me la pusieron, para acelerar las contracciones (que no tenía), a la hora volvió el matrón, nos vio a las 2, yo estaba de un triste centímetro y ella de 10!!! Le dijo si quería parir en la camilla, y yo pensé: “Señor mío, si pare aquí, al lado mío,¡¡¡¡ me muero!!!!” Al final la llevaron a paritorio, entró con su madre, la pobre gritó muchísimo, pedía la epidural, pero no dio tiempo, el matrón de le decía:”¡No grites que pierdes fuerza!” Lección que yo, gracias a las clases prenatales, ya sabía. El novio llegó después.

Recuerdo que el matrón me dijo, “Mi turno acaba a las 3, pero me voy a quedar, porque quiero saber el sexo de tu bebé.” Había 8 partos y ya habían parido todas, siete de las cuales, eran niñas. A los 3 centímetros me pusieron la epidural, ¡BENDITA EPIDURAL! y llamé a mi madre:”Mamá, estoy divinamente, me voy a echar una siesta” y así fue, me recosté y me quedé durmiendo, a las 16:30h llegó el matrón, me examinó y me dijo que ya estaba de 10 cm. Así que nos fuimos al paritorio. Fueron 10 minutos, los más intensos de mi vida. Mi marido no se separó de mi en ningún momento, ni en la sala de dilatación. En monitores, antes de ponerme la epidural, intentaba gastarme bromas, el pobre no quería que pensara en el dolor, pero eso era imposible, yo sólo quería terminar. El final fue bien, aunque con algún susto. Gracias a la preparación al parto, respiré y empujé como debía, así que no me agoté demasiado. Pero el susto vino al rato. Yo no me enteré, pero Martina venía con dos vueltas de cordón alrededor del cuello y yo por más que empujaba no salía, la pobre se ahogaba y se volvía a meter para dentro, así que me pusieron un monitor y vieron que las pulsaciones del bebé bajaron, yo ya digo que no me enteré, pero mi marido sí y fue horrible para él. Avisaron al cirujano para cesárea de urgencia, pero al final con una ventosa, mi niña salió sana y salva. Néstor lo vio todo y cuando la sacó, el matrón escondió sus genitales y nos preguntó” Ana ¿tú que querías?” y yo dije:” Niña”. Y luego preguntó a Néstor: ¿y tú Néstor? Y Nestor contestó: “Niño”. Y nos dijo: “¡Ha ganado Ana!”. Fue increíble, ¡no podía creer que tenía una niña!. Después de tantos meses de espera ¡¡ya había llegado el momento!!. Luego Néstor cortó el cordón umbilical que nos había unido tantos meses a mi bebé y a mí. Nunca más, volveríamos a estar tan unidas físicamente. Él lloraba como una magdalena y me preguntó: ¿Puedo ir a avisar a la familia?” y le dije: “Claro”. Luego me contó que al salir empezó a llorar y las abuelas llegaron y le preguntaron como había ido todo, él contestó que bien y todos empezaron a preguntar: “¿Qué ha sido?” y él dijo “Niña!!” y empezaron todos a saltar como locos alrededor de él.

 

Tengo que decir, que cuando me la pusieron encima, sentí un cuerpecito caliente. Pero mi mente, no asimiló en ese momento que era mío, mi bebé, el que había tenido dentro de mí, ya había llegado. Se enganchó al pecho y así la tuve hasta que me subieron a planta.Gracias que no fue cesárea, mi marido pudo vivir la experiencia de ver nacer a su hija y yo la tuve en mi regazo desde su minuto uno de vida.

 

He de decir, que no sentí ningún vacío en mi interior, porque mi bebé lo llenaba todo, (hay mamás que dicen que se sienten como vacías, al no llevar a su bebé dentro)  aunque a las semanas, si echaba de menos, sentirla dentro de mi, las pataditas. Pero era una añoranza puntual, que no volví a tener.

 

Supongo que por el cansancio, la primera tarde y noche estaba como de “espectadora” no podía asimilar BEBE.jpgque tenía a mi bebé, que estaba sana, que todo había pasado y que encima ¡¡Era una niña!!.

 

Al día siguiente, por la mañana cuando llegó la enfermera de turno, la cogió para bañarla, la cogió como si fuera un conejito, ellas están acostumbradas a coger cientos de veces a bebés, pero yo no, y era mi bebé y lo cogía sin ninguna ternura. En ese momento, me inundo un sentimiento que casi me hizo explotar el corazón. Sentí que quería protegerla, sentí una amor indescriptible, infinito, sentí que la amaba con todas mis fuerzas y que jamás permitiría que nadie le hiciese daño. Ese día, sentí por primera vez, lo que es amar a un hijo. Y lo más sorprendente es que cada día ese amor va a más. Nunca desciende, es algo sobrenatural. Algo que nada en el mundo, ni la muerte eliminará jamás.

 

El 26 de Agosto de 2010 a las 17:02 horas, con un peso de 3,100 kilogramos y 50 cm. de estatura, nació nuestra pequeña, una niña que nos ha cambiado la vida, que le ha dado sentido, que ha hecho que tenga la respuesta a muchas de mis dudas, que le ha dado un vuelco increíble. Ya no imaginamos la vida sin ella. Nos ha llenado cada rinconcito de nuestro corazón. ES LO QUE MÁS QUEREMOS EN EL MUNDO. LO MEJOR DE NUESTRA EXISTENCIA. ES NUESTRA VIDA. 

 

Os dejo aquí unas canciones preciosas, dedicada a todas las embarazadas y que yo he escuchado muchas veces durante mi embarazo

"Respiras y yo" Kesia --> http://www.youtube.com/watch?v=xiJLkigsdxg

http://www.youtube.com/watch?v=x4flmpBbBbg

"Mi pequeño tesoro" Presuntos Implicados--> http://www.youtube.com/watch?v=LhPrNygTqLg&ob=av2e

 

¡FELIZ SEMANA!

 

 

Ver comentarios

2011-11-04T10:02:00+01:00

¡LLUEVE!

Publicado por La ventana de Ana Pascual

    lluvia26ib.jpgAnoche estaba en casa y cuando fui a acostarme, empezó a llover, que sensación más reconfortante, taparte con el edredón y escuchar la lluvia caer, hay veces que cuando llueve y estoy llegando a casa, aparco y me quedo dentro del coche en silencio para escuchar las gotas golpear en el techo, me quedo "empanada", me relaja ¡me encanta!  

 

El otoño, no cambia en absoluto mi estado de ánimo, gracias a Dios, porque sé, que a veces, no se puede evitar, de hecho es mi estación preferida, los días de lluvia, el cambio de hora, los días más cortos, hacen mella en la mayoría de la gente. Pero a mí, me encanta, hay que ver el lado positivo de todo, y de todas las estaciones y disfrutar de todas las oportunidades que nos brinda cualquier ocasión en la vida.

     

 

Algunas propuestas interesantes para el otoño para mí, son:

 

Salir en bici.  

   

Ver pelis en casa.

   

Hacer cenitas con los amigos.

   

Los juegos de mesa con los amigos.

   

Ver alguna lluvia de estrellas.

   

Pasear con mi familia y mi perro.

   

Ir a la playa y disfrutar de su tranquilidad.  


338090_2638675566387_1240451399_33152020_1938930129_o.jpg Tomar una taza de chocolate un día de lluvia en alguna cafetería. Recomiendo Valor en Villajoyosa, tiene unas vistas espectaculares al mar. (Eso lo hice ayer, con mi marido ¡jijiji!!)  

 

 

Ir al teatro.

 

Ver algún monólogo divertido. (También lo hice la semana pasada, ¡qué risas!)

   

Ir al cine.

   

Leer.

   

Escribir.

   

Disfrutar de los nuestros y de nuestro hogar.

 

 

Voy a hablar de lluvia, no de lluvia torrencial, ni fenómenos catastróficos de la naturaleza. Es evidente que ese tipo de lluvia no me gusta.

 

Todo el mundo me pregunta, ¿cómo es posible que te guste tanto la lluvia?  Pues señores, porque la veo muy poco, vivimos en una zona donde la lluvia la "catamos" nada o casi nada, y la lluvia limpia la atmósfera, el aire, las calles, los campos... Llena los embalses, las acequias, los ríos, los arroyos, los pozos, riega los árboles, las plantas, las terrazas de las casas, ¡EL AGUA ES VIDA! 

 

La gente no ve, corren cuando llueve. Miran hacia abajo, van apurados, nadie quiere mojarse, ¿Pero porqué? es tan bonito. No es malo dejarse llevar de vez en cuando, en algún momento puntual.

 

Las gotas todas se confunden y todas son iguales para el poco conocedor.

 

Mi abuelo era agricultor, tenía tierras y sufría cuando venían épocas de secano, sus caballos, vacas, cabras, cerdos, conejos, lo pasaban muy mal, algunos morían por golpes de calor y sus coseuntitled.pngchas y árboles de sus huertos, se secaban. Por eso, cuando llovía era el hombre más feliz del mundo, los ingresos dependían del campo y que el campo saliera adelante, dependía en gran parte del agua y eso todavía ocurre, por eso me alegro cuando llueve, porque me encanta y por todas las personas que se dedican a ello. Encima que el campo es duro, es poco agradecido cuando no llueve.  

 

 

Aquí dejo un enlace para escuchar su sonido tan relajante y maravilloso.

 

http://www.youtube.com/watch?v=20gAH1RBtc8

 

 

Recuerdo con mucho cariño y añoranza de pequeña, cuando llovía mucho, había tormenta y estabamos en la casa del campo, nos metíamos en la cama, mis padres, mi hermano y yo, comíamos palomitas y mis padres nos contaban cuentos, nos reíamos un montón, y a ratitos, nos quedabamos los cuatro callados, escuchando caer las gotas de lluvia, me trae a la mente y al corazón una sensación de bienestar y nostalgia a la vez, maravillosa. (Creo que por eso, jamás me han dado miedo l1.jpglas tormentas). Cuando Martina sea más mayor pienso hacer lo mismo, quiero hacerle sentir esa sensación de seguridad y amor, que me creaba estar con mis papis metida en la cama, mientras fuera estaba la tormenta. Cuando terminaba, nos levantábamos corriendo y desesperados, esperabamos en la puerta de la entrada, a mi padre, para ponernos todos las botas de agua y salir a la montaña a coger caracoles y serranas. Recuerdo el olor a tierra mojada, ¡me encanta!. Y más tarde, cuando volvíamos con ellos en una bolsa, los contábamos y jugábamos con ellos, mi hermano y yo nos hacíamos un "ecosistema" con cajas de cartón y luego se los "vendíamos" a mi padre, él nos daba "estrellitas" de pegatina, había estrellitas azules y doradas, por cada 10 azules, nos daba una dorada, por cada serrana, dependiendo del tamaño nos daba unos puntos y según las estrellas, luego las canjeábamos por jugar rato más, ver la tele un poquito más, acostarnos más tarde o guardarlos para comprar algún juguete, (era una manera, muy buena de educarnos, porque siempre teníamos que trabajarnos las estrellitas y si nos portábamos bien o hacíamos nuestras tareas, luego teníamos una "minirecompensa", de hecho ahora veo "Supernany" y trabaja con los niños de manera muy similar, pura psicología, pero bueno eso es otro tema). Después de darle las serranas y caracoles, nos decía que las volvía a soltar por la montaña, pero dos o tres días después, siempre había paella de conejo con serranas para comer... ¡jajaja! ¡Qué inocentes!

 

La semana pasada, salimos mi marido y yo con nuestra hija a dar un paseo por los alrededores de casa con "Nano" nuestro perro y empezó a llover, así que nos cobijamos bajo un gran árbol que había muy cerca y disfrutamos un montón viendo como nuestra niña alucinaba de ver caer agua desde el cielo, quería cogerla, se la llevaba a la boca, cerraba los ojos y se reía y nos miraba, fue un momento para recordar. No tardé ni cinco minutos en volver a casa, ponerme mis botas de agua y volver corriendo donde estaban para pisar y saltar sobre los charcos, me reí de lo lindo, y mi marido más, decía que estaba como una chota, pero me encantó la sensación, mi niña me señalaba con su dedito gritando "¡eeehhhh!" como diciendo "¡mami, yo también quiero!". Llevaba más de 20 años sin hacer eso y la verdad que liberé mogollón de energía. No hay que dejar pasar ninguna oportunidad de volver a ser un niño durante un ratito. ¡La vergüenza no sirve de nada! (Aunque tengo que confesar, que lo hice porque estábamos en medio del campo, que una tiene una imagen. ¡¡jajaja!!! )

 

Así que, que voy a decir de la lluvia, que a mí no me da tristeza ningún día nublado, ningún día de tormenta, ningún día de lluvia. Desde luego que si quieres ver el lado positivo de la lluvia, lo encuentras. No voy a negar los beneficios de los días soleados, que también me gustan, pero de los que vamos más que sobrados, por esta zona en la que vivimos, en la variedad está el gusto y yo los "días contados de lluvia" ¡los disfruto un montón!

 

Hay un montón de planes que hacer en los días lluviosos, por ejemplo, preparar unas migas para comer, es una comida que pega mucho clluvia_en_el_parque-9100.gifon los días así. No hay que tener pereza de salir, de sacar a los niños, bien protegidos claro, con sus impermeables, paraguas y botas catiuscas, y pisar todos los charcos que se encuentren, correr bajo la lluvia, y después el gustazo de un baño bien calentito, ver una peli en casa en el sofá con una mantita (si hace frío) o simplemente sentarse resguardado a oir la lluvia caer, jugar a cualquier juego de mesa al lado de la chimenea..., nosotros también vemos álbumes de fotos antiguas de la familia, fotos de Martina de bebé, vídeos caseros de la familia, le enseñamos su árbol genealógico, aunque todavía no se entera mucho porque es muy pequeñita. Hacemos bizcochos caseros de chocolate, bueno, mi nena se pringa hasta los ojos con la masa, pero disfruta muchísimo. 

 

Supongo que si viviese en una zona lluviosa, como el Norte de nuestro país, acabaría hasta el gorro, porque la verdad, con un día soleado se pueden hacer mil cosas más, pero como aquí sólo ocurre de vez en cuando, lo vivo con alegría.

 

Me encanta sentarme junto a la ventana y mirar como caen las gotas, como se mueven los árboles, y recordar, pensar en todos los momentos que he pasado, los buenos, los malos y poder sentirme tan tranquila, con sólo recordardos.

 

Espero que a partir de ahora, hayáis cogido alguna idea, ¡¡para sacar más partido a un día lluvioso!!

 

¡¡Os dejo aquí una canción preciosa, un clásico, sobre la lluvia!!  

 

"I´m singing in the rain" de Gene Kelly   http://www.youtube.com/watch?v=p7QL46cK7B8 

 

 

¡¡APRENDED A BAILAR BAJO LA LLUVIA!!

 

 

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA LLUVIOSO!!

Ver comentarios

2011-11-01T22:23:00+01:00

PASTEL DE MURCIANO DE CARNE

Publicado por La ventana de Ana Pascual

   

 

 

Hoy he vuelto a estar de repostera dicharachera y para los que queráis, es una receta fácil y que está muy buena. Seguro que lo habéis comido en alguna ocasión, pues aquí os dejo la receta para que lo hagáis en casa ¡Está muy rico!

 

CARNE


   

 

 

 

 

 

 

PASTEL MURCIANO DE CARNE:


Ingredientes: para el pastel


1/2 kg. de harina.
1/4 l. de aceite.
100 ml. de agua.
100 gr. de chorizos o morcilla de higado (un blanco).
100 gr. de jamón.
150 gr. de carne de ternera picada.
2 tomates.
2 pimientos.
1 huevo duro.
Sal.


-------------
Elaboración:


Para hacer la masa, poner en un recipiente la harina, abrir un hueco en el centro para echar un poco de sal, 150 ml. de aceite y el agua.

Mezclar primero con una espátula de madera y después con las manos para hacer una masa fina y lisa. Extenderla con el rodillo y doblar varias veces para dejarla fina, como para hojaldre. Partirla en 2 mitades, una más grande que la otra.

Poner el trozo más grande sobre una placa y estirarla, dejándole 1/2 cm. de grosor y levantar todo el borde alrededor para darle la forma de una cazuela. Rellenar el hueco con un conjunto obtenido después de rehogar en el resto del aceite el chorizo en lonchas, el jamón en cuadritos, la carne picada y los pimientos y tomates picados.

 

images--3-.jpg

   


Bien repartido todo, añadir el huevo duro en lonchas. Estirar la otra mitad de la masa y tapar la empanada uniendo los bordes. Llevar a horno muy alto al principio, bajándolo un poco al cabo de 10 minutos.

 Retirarla cuando ha tomado un color dorado.


 Si queremos ahorrarnos trabajo, podemos comprar la masa ya hecha en las Grandes Superficies, masa quebrada o masa de hojaldre.

 

Espero que lo intentéis hacer, es más fácil de lo que parece y ¡espero que os guste! ¡FELIZ SEMANA!

 

 

Ver comentarios

Girl Gift Template by Ipietoon - Alojado por Overblog