¡SUPERWOMAN!
Este sábado, tomando café con unas amigas comentamos, lo superwoman que intentamos ser las mujeres. Y es así, asumimos demasiadas cargas.
¿Qué es una superwoman?
“Cuando la mujer se exige hacer a la perfección todas sus actividades diarias, tales como las responsabilidades de su género, así como su respuesta a las exigencias de la sociedad. Siempre dispuesta, se exige cada vez más, duerme menos de seis horas e intenta cubrir a la perfección las expectativas que se le propongan, cubriendo las necesidades de todos y pocas veces las suyas.
Esta idea de superwoman nació a finales del siglo pasado, cuando se empezó a observar que la mujer, a la par que el hombre, estudia y se prepara para ocupar puestos similares a los que ocupan los hombres.”
* Nos levantamos a las siete o antes cada mañana. Nos duchamos, maquillamos, vestimos y preparamos el desayuno de los niños. Recogemos la casa, si no la hemos recogido por la noche. Despertamos a los peques con una sonrisa y mil besos. Les lavamos, les vestimos y les damos el desayuno. Recogemos la cocina y los montamos al coche para no llegar tarde al cole. Buscamos guarderías porque no tenemos tiempo para dedicar a nuestros hijos, ya que tenemos que trabajar para sacar el país y a nuestra familia adelante. Llegamos a trabajar. Si no es un trabajo estresante, bien, pero ¿y si lo es?, con la inseguridad que hay ahora mismo en el tema laboral, esta faceta puede resultar agotadora psicológicamente... Intentamos conciliar vida familiar y laboral, disfrutar de nuestros hijos, que los disfruten los abuelos por ambas partes y la familia, llevamos el coche al taller, vamos a la peluquería, intentamos una lactancia materna como Dios manda, la que tiene la oportunidad y quiere una lactancia prolongada, lo tiene muuuy complicado, vamos a la esteticista, a centros de belleza, estudiamos, hacemos temas extra-laborales, vamos a la compra al super, descargamos la compra, la guardamos, cosemos algún botón, llevamos la ropa a la tintorería, llevamos la economía de casa, ponemos lavadoras, planchamos, preparamos la comida, merienda, cena de nuestros hijos, preparamos los disfraces de fin de curso, hacemos manualidades con nuestros pequeños, intentamos sacar tiempo para jugar con ellos, y educarlos, que no es poco... Sacamosa pasear a la mascota, la cuidamos, hacemos alguna labor social, regamos y cuidamos las plantas, llevamos a los peques a clases extraexcolares, a inglés, a deportes, a música, baile...Vamos a reuniones del cole, los llevamos al pediatra, cuando están enfermos los cuidamos de día... y de noche... Cuando llegamos a casa revisamos los deberes, duchamos a nuestros hijos, les ponemos el pijama, les damos la cena, les leemos un cuento, los acostamos, vemos la tele, escribimos, escuchamos a los nuestros, leemos algún libro o revista, dedicamos tiempo a nuestra pareja, hablamos por teléfono, preparamos la comida del día siguiente, consultamos cosas vía Internet, mandamos algún e-mail... y otras cientos de cosas que me dejo por el camino. Así que es imposible no llegar agotada al final de la jornada.
Vivimos en una sociedad que nos exige dar el máximo en cada rol y faceta de nuestra vida. Y a veces necesitamos un poquito de compresión. Nos obligamos a ser la “super madre”, la “super profesional”, la “super esposa”, la “super amiga”, la “super todo”. Y todo esto, sin casi ayuda de nadie. Intentamos ser las mejores las 24 horas del día. Compatibilizar la profesión, con ser madre, esposa, amiga, hermana, hija... y encima mantenernos estupendas física e intelectualmente. Nuestro mayor enemigo es el agotamiento.
Incluso siendo triunfadoras profesionalmente hablando, asumimos el papel de ama de casa, de cuidar a los hijos, de cuidar a los padres, de que todo siga su cauce...
Y encima queremos mantener una vida social (en la que todo el mundo desconecta del estrés), quedando con amigas para tomar un café , una caña, irnos a cenar, preparar alguna comida en casa, salir a tomar una copa, tener tiempo para nuestra pareja y todo eso sin sentirnos culpables de tener unos hijos que están en casa, o con los abuelos.
¿Cómo lo hacían las madres de antes? Tenían más de 5 hijos y lo llevaban... aunque está claro, que antes, las mujeres, no hacían ni la mitad de cosas que pretendemos abarcar las madres de ahora. Antes la mayoría se dedicaba "a sus labores", osea, hijos y casa pero aún así, había muchas mujeres que también trabajaban... Aunque también he de decir, que hace poco leí un estudio que decía que la mayoría de las mujeres de antes, (hablo de los años 40, 50) casi siempre que trabajaban era porque tenían un negocio familiar, y claro, si el negocio está en casa, parece más fácil llevarlo todo, puedes escaparte para ir a la compra, al médico... sin tener que dar explicaciones a nadie. Pensando en esto, es cierto,que al menos los casos que yo conozco, amigas de mi yaya o vecinas... . Mi yaya tenía una alpargatería y la llevaba ella con su marido. La abuela de mi marido, hacía y vendía helados en la puerta del Casino de Orihuela y el negocio también era familiar. Y ellas, con 4 y 5 hijos lo llevaban todo sin quejarse. Creo que las mujeres asumimos ahora demasiadas tareas...
Debemos marcar unas prioridades para vivir el día a día sin agobiarnos. Está claro, que muchas disfrutamos con muchas de las tareas que asumimos (como la de cuidar a los hijos), pero hay quien no puede con todo y no tiene más remedio que hacerlas...
Debemos hacer deporte, relajarnos, hacer algún viajecito, descansar, en resumen, dedicarnos un poquito más de tiempo y atención del que nos dedicamos.
Y con todo esto quiero decir que, por supuesto, aunque esto lo asumimos solas, no estamos solas (la mayoría) tenemos familiares, hermanas, madres o maridos que seguro están dispuestos a echarnos una mano siempre. A veces... sólo tenemos que pedirlo. Porque todo esto, puede pasarnos factura algún día y que nuestra salud se vea resentida.
Es cierto, que hay un día en el que a la mujer se le reconoce todo el esfuerzo y sacrificio que hace durante el año y es el día 8 de Marzo, día de la mujer trabajadora, pero pienso que no es sólo ese día el que se nos tiene que reconocer, ¿Cómo queremos igualdad con un día en el que se nos agradece todo lo que hacemos? En ese caso debería ser el 9 de Marzo, el 10.. y todos los días del año. Tenemos derecho a no tener que demostrar nada a nadie, a disfrutar de un tiempo sin hacer nada, sin sentirnos culpables.
Soy madre, esposa, amante, confidente, ama de casa, jefa, lectora, intérprete, organizadora, psicóloga, limpiadora, educadora, nuera, amiga, consejera, contable, hermana, negociadora, hija, escritora, enfermera, cocinera, planificadora, conductora, alumna, surtidora, sobrina, compradora, cantante, dependienta, empresaria, modista, catequista, veterinaria, estudiante, bailarina, conciliadora, peluquera, profesora, política, viajera, maquilladora, secretaria, conversadora, economista, periodista, malabarista, ayudante, chofer, contorsionista, esteticién, humorista, gerente, jugadora, niñera, actriz, deportista, organizadora, confesora, excursionista, bloguera, animadora, entrenadora...
¡UNA SUPERWOMAN! .
¡DEDIQUÉMONOS EL TIEMPO QUE REALMENTE NOS MERECEMOS CHICAS!
¡Dedico esta preciosa canción a todas las super mujeres!
"SUPERWOMAN" by Alicia Keys --> http://youtu.be/hcYQeBGQyGU
¡QUÉ PASÉIS UNA FELIZ SEMANA!
*(Hablo en términos generales, mezclando mi experiencia y las de todas las chicas que llenan mi vida, amigas, familia...)
