EL ATRACTIVO
En este artículo hablo de un tema que a muchas y muchos les resultará superfluo, cuando lo lean, me verán como una mujer materialista, preocupada sólo por la apariencia física, pero nada más lejos de la realidad. La verdad duele, y a veces, mucho.
Voy a abordar el tema, desde el respeto, pero también desde la realidad que hoy vivimos. En esta vida, una vez que tenemos las primeras necesidades básicas cubiertas, la apariencia, es cada vez más, lo primero que preocupa a casi todos.
Yo me pregunté no hace mucho. ¿Antiguamente se ponían fotos en los currículums?... No ¿verdad?, pues hoy en día, hasta el corte de pelo, el maquillaje, es decisivo.
La mayoría de personas nos cuidamos, quien lo niegue será un ególatra, puesto que nadie es tan sumamente perfecto y atractivo, como para no tener que hacer absolutamente nada para estar mejor.
Hay quien se hace tratamientos, quien se hace operaciones de cirugía estética, quien hace mucho deporte, no sólo por sentirse sano y bien, sino por conservar la figura. Pero hay que ni con eso, termina de verse bien, entonces ¿Qué deberíamos hacer en este caso?
Cultivar nuestro atractivo.
La ropa, la manera de hablar, de andar, de movernos, de interactuar con los demás, es muy importante.
Siempre he dicho que la belleza no es ningún mérito, porque se nace con ella y punto, tus padres tuvieron la gracia de darte unos genes maravillosos y naciste así de guapo o guapa. Pero, ¿Qué pasa con lo demás? Las personas que son guapas y tienen un físico agraciado tienen más oportunidades de todo, de ligar, de encontrar un trabajo, de encontrar pareja, de que le atiendan con más o menos gracia en cualquier establecimiento, y que me niegue alguna/o de vosotras/os cuando veis un/a tío/a cañón si no os cambia el chip, a cuando veis un chico/a que no sea agraciado/a físicamente.
Y sí, suena muy duro, pero esta sociedad llena de imágenes por todas partes, llena de tecnología que lo feo lo hace bonito, que alisa las arrugas, quita manchitas y michelines, afina caras y cuerpos. Llena de revistas con modelos perfectos. Es lo que tenemos y por más que lo neguemos, la cosa está así y poco hay que debatir. Así que si has nacido poco agraciado y quieres mejorar y ser atractivo, ¡trabájatelo!
Reconozco que la genética es algo fortuito, casual, aunque el reparto de inteligencia es más casual e injusto aún que el de belleza. Más de la mitad del talento se hereda y sin duda alguna, gran parte del atractivo personal depende ante todo de ti mismo.
Vengo a decir que el físico, hoy en día es muy importante, explicarme si no, porque en una entrevista de trabajo si van dos personas con el mismo currículum, igual de sociables y una es bella y la otra menos agraciada, a ver a quien cogen sin pensarlo.
Es duro, y no hablo de kilos, conozco muchas chicas con kilos de más, que tienen tanta gracia al vestir, son tan femeninas que las ves bellísimas. Ahí es donde yo quiero ir a parar, la belleza es algo hereditario, fortuito, casual, pero el atractivo no. El atractivo hay que trabajarlo, ser buena persona no es un mérito es una obligación, así que cuando sumamos esos ingredientes, si no somos personas demasiado guapas, podemos llegar a ser personas atractivas.
Hay personas tan atractivas, con tal poder de atracción que nos hacen pensar que llevan vidas de ensueño. Son personas sociables, simpáticas y carismáticas. Los demás quieren estar cerca suyo. A estas personas, todas las puertas se les abren, ¿Porqué? Es el poder del atractivo, el poder erótico. Todas las personas, trabajamos, ganamos dinero, triunfamos y llevamos nuestras relaciones. Es demasiado importante lo atractiva, buena, inteligente, educada y capaz que pueda ser una persona.
Todos nos damos cuenta, desde que somos niños, que los pequeños atractivos, son buenos. Las personas aprendemos a aprovechar el atractivo erótico que podamos tener. Si lo pensamos este atractivo afecta en culturas, en política, en las citas, en los negocios, en el cine, en la música, en el arte, en el deporte... Y lo mejor o peor de todo esto es que conforme pasan los años, va creciendo a una velocidad vertiginosa. Si no, remitámonos a principios del siglo pasado. Sin embargo, la mujer sigue siendo "marginada" en este caso. Hace poco leí un artículo de la periodista Carme Chaparro, periodista que por cierto, me encanta. En él decía :
"PARECE QUE QUEDAN LEJOS sentencias de finales de los años 80 como la de la minifalda, en la que un juez justificaba la agresión sexual de un empresario a una trabajadora porque ella solía vestir con minifalda y el hombre, claro, pobrecito, no había podido reprimirse. O ese juez que preguntaba
insistentemente a una mujer violada si acostumbraba a llevar bragas. U otro que la acusaba de no haberse defendido lo suficiente de sus agresores.
SÍ, PARECE QUE QUEDAN LEJOS, pero en realidad no tanto. Las declaraciones de un policía canadiense que decía “las mujeres no deben vestirse como guarras si no quieren que las maltraten” –¿Canadá no era el primerísimo mundo igualitario?– han desatado una ola de indignación femenina en todo el mundo. De Bombay a Los Ángeles, pasando por Londres, miles de mujeres han protagonizado las “Marchas de las Guarras”. Vestir no es provocar, decían. Mi ropa no implica un sí. Nadie tiene derecho a agredirme, ni siquiera con la mirada. "
Hay que tener cuidado con el atractivo físico de la mujer, porque todavía quedan muchas mentes machistas y retrógradas (tanto hombres, como mujeres) en este nuestro país, bueno, y en otros tantos. Se da por sentado el tema de la belleza y el placer van unidas, por eso llama tanto la atención. Estamos en una cultura demasiado sexualizada. Admitamos el valor económico y el poder de la erótica. Es así, no hay más. Véase ejemplos como el de Flavio Briatore, Silvio Berlusconi, Donald Trump, Nicolas Sarkozy, Adrien Brody, la Duquesa de Alba... jajaja. Un larga lista.
Yo muchas veces, me río de las feministas progres, que visten con sacos de patatas porque no necesitan más que su fuero interno para triunfar, que sí que las habrá y las hay, pero las que menos.
¿Qué pasa cuando una mujer se siente baja de moral, de autoestima? Que si se va a la peluquería; se compra ropa y zapatos; se hace una buena manicura, se aplica un tinte estupendo... le sube de golpe. A parte que aumenta su atractivo.
¡Yo también creo totalmente en el poder de una buena peluquería!
Antiguamente no se necesitaban tanto las relaciones personales para triunfar en cualquier aspecto de la vida. Hoy sí.
Hay mil maneras de ser atractiva, mil maneras de sacarse partido:
La belleza facial se hereda, pero también se cultiva, la corporal, idem.
Pero si no lo tienes, también está el buen gusto en el vestir, el peinado y en otros mil detalles, la vitalidad, el sentido del humor, ser interesante, ¡Ser interesante es interesarse por los otros!
La educación, la cortesía, los modales, estar por los demás.
Pero empieza por maquillarte, maquillarse es un acto generoso, si quieres que te cuiden, empieza por cuidarte tú para después poder cuidarlos mejor a todos. (En mi artículo de "Mi embarazo") ya dije que lo primero que eché en el neceser para el hospital, fueron mis pinturas, porque si uno se siente bien por fuera, ayuda mucho a sentirse bien por dentro.
Y por mucho que duela, sí señoras y señores, no se puede negar la evidencia, ¡¡Ser atractiva y sexy, te da poder!!
Y por supuesto, que mi manera de pensar se la transmitiré a mi hija en el futuro, le diré que sí, que se haga valorar, que puede ser feminista, que puede ser fuerte e independiente e inteligente, pero que además de eso, puede llevar un vestido elegante y unos taconazos al mismo tiempo.
No quiero aparentar ser una sexista, simplemente soy realista, hay feministas que son puritanas y visten en plan progresista, creen que por reprimir o prohibir el erotismo, lo van a eliminar, ¡¡JA!! Simplemente HAY QUE APRENDER A UTILIZARLO. Y se que alguna mente, pueda pensar, que soy un poco frívola o banal a la hora de pensar así, pero puedo decir bien alto y claro, que me gusta arreglarme, dentro y fuera de mi casa, que me gusta sentirme guapa, me gusta sentirme deseada, ¡¿A quién no?! y por eso me lo curro a diario, además he de decir, que se saca mucho más partido, a todo, cuando te sientes atractiva. Estoy con mi pareja 15 años y medio y JAMÁS ha habido un problema de atracción entre nosotros, por algo será. CLARO, POR NUESTRO ATRACTIVO ERÓTICO.
¡Feliz semana!
