UN DÍA POSITIVO.
El Sábado hablé con una de las personas más importantes en mi vida, y me hizo ver muchas cosas desde otro punto de vista diferente al mío, claro, porque a veces necesitamos que los que están a nuestro lado y nos quieren nos digan lo bueno y lo malo, (me remonto a mi artículo sobre la amistad), pues bien, hubo de todo, me dijo cosas positivísimas sobre mí pero también negativas y fue más que una sesión psicológica, fue un descanso, fue quitarme un peso de encima y empezar a darme cuenta y a valorar cosas que antes no veía y cambiar un poco el chip ante algunas situaciones y vivencias.
El Domingo por la mañana me levanté y bajé a desayunar mis tostadas con mermelada y mi leche con cacao, me puse de fondo "J'y suis jamais allé" de Yan Tiersen y me puso de un buen humor increíble. Pensé "¡Qué fácil es sentirme de buen humor!". Y si bien es cierto, que hay gente que creerá, que en los tiempos que vivimos de crisis e inseguridad económica, no se puede estar bien al cien por cien. Es verdad, que si eres un poquito optimista, cualquier día puede ser un buen día, ¿no lo habéis pensado? ¿Qué más da que sea sábado en la mañana que lunes por la tarde?. Sólo hay que fijarse en los pequeños detalles de cada momento.
Yo por ejemplo, he visto que cuando hay tensión en el trabajo por exceso de él, ¡mi hija es la quita penas y problemas de todo el mundo! Basta un agobio, para que aparezca mi nena con algún gritito o sonrisita y se nos pasa a todos el estrés.
En mi vida me he dado cuenta, que hay miles de momentos positivos, por ejemplo, el beso del despertar de mi marido, hasta el simple hecho de salir a regar las plantas de mi terraza con el fresquito de la mañana, me inspira positividad, y ya, cuando mi hija me llama desde su cuna "¡¡Mamá!!" y subo a verla con todos sus morretes y ojitos hinchaitos de dormir, es una gozada. Y es verdad, que entresemana, cuando salgo a la puerta de mi casa y veo a los niños correr hacia el colegio y el vecino de enfrente, me da los "¡Buenos días!", ya me voy a trabajar con una sonrisa.
Cuando uno habla de cosas positivas, se siente mejor consigo mismo, que si habla de negatividades ¿no es cierto? Hay que intentar tener una actitud positiva ante la vida, porque los problemas, la realidad, las condiciones no cambian, sólo uno es capaz de ver el lado bueno o el lado más positivo de las cosas y vivir las circunstancias de manera más relajada y menos traumática. Para mi algo positivo es:
Darle la merienda a mi niña, quedar a un café con amigas, ir a algún cumple de los amiguitos de mi hija, una cenita-caña con mis amigas, un día de picnic en el campo o montaña con una tortilla de patatas y una ensalada murciana, dar el pecho a mi hija, que mi marido me prepare la cena, el paseo de las mañanas con mi perro, fumarme un cigarrito con María, comer en su casa un sábado con su platiqueo correspondiente. Pasear por mi ciudad con mi hija y mi madre por la tarde. Escuchar buena música. Preparar en casa una cena para los amigos. Los embarazos de mis amigas. El paseo de los Domingos por la mañana con mi perro, mi marido y niña (o como yo digo, con la happy family) por el río. Cenar fuera. Tomar una copa, o dos, o... Las risas del día siguiente después de una fiesta comentando anécdotas. Ir a mi antiguo barrio a comprar el pan o la prensa. Bailar. Hacer la compra del mes. Regalarme algún trapito para salir. Estrenar unos zapatos. Hacer el cambio de ropa de temporada y descubrir que hay ropa de la que no me acordaba y encima ¡¡me encanta!! Llevar a mi hija al parque, recogerla del cole. Comprar, envolver y hacer un regalo. Ver la cara de la persona a la que das ese detalle. La lluvia de otoño. Los abrazos inesperados. Los besos. Ir a clases. Dar las clases a mis niños de catequesis. Ir al cine. Ver una buena película. Engancharme a una buena serie de la tele. Cocinar. Hacer cualquier deporte. Ir a la pelu. Un brindis. Organizar algún evento. Las comidas y reuniones familiares, pero familiares de toooda la familia, tíos, primos, hijos de primos, hermanos, abuelos. Hay muchísimas cosas que te pueden hacer sentir muy bien y la mayoría no cuestan nada. Es la actitud de cada ser humano, la que hace que veamos el vaso medio lleno o medio vacío. Yo intento cada día más y con más ganas ser un poco más alegre, porque tengo una niña que es una esponja y ¡sólo quiero que absorba de mi, cosas buenas!
¡Y quiero decir que el sábado, lo que para mi empezó siendo un día normalito, acabó de lo más positivo!
¡DIEZ CONSEJOS PARA SER MÁS POSITIVO!
Relájate y respira profundo.
Haz lo que piensas. Si haces otra cosa distinta acabarás sintiéndote mal.
Aprende a ver el lado positivo de las cosas.
Evita las comparaciones. Cada persona es única.
Vive el presente.
Olvídate de los detalles. Deja el perfeccionismo a un lado.
Mueve el cuerpo.
Cuida tu imagen.
Presta atención a los demás.
Duerme plácidamente.
Os dejo un video precioso para ver que las pequeñas cosas, las más insignificantes, nos pueden hacer felices --> http://www.youtube.com/watch?v=308F3_q-faA&feature=share
¡Y RECORDAD QUE LA VIDA ESTÁ LLENA DE PEQUEÑOS DETALLES QUE LA HACEN ENCANTADORA Y ÚNICA. VALORARLOS!
¡FELIZ SEMANA!
